04 febrero, 2015

5 de febrero - Festividad de de Santa Agueda



Santa Águeda de Catania 
fue una virgen y mártir según la tradición cristiana. Su festividad se celebra el 5 de febrero.
Según el hagiógrafo Santiago de la Vorágine en su obra La leyenda dorada, en tiempos de persecuciones contra los cristianos, decretadas por el emperador Decio, el procónsul de Sicilia, Quintianus, rechazado en sus avances por la joven Águeda, que ya había ofrecido su virginidad a Jesucristo, en venganza por no conseguir sus placeres la envía a un lupanar, regenteado por una mujer llamada Afrodisia, donde milagrosamente Águeda conserva su virginidad. Aún más enfurecido, ordenó que torturaran a la joven y que le cortaran los senos. La respuesta de la que posteriormente sería santa fue: "Cruel tirano ¿no te da vergüenza torturar en una mujer el mismo seno con el que de niño te alimentaste?".
Aunque en una visión vio a San Pedro y este curó sus heridas, siguió siendo torturada y fue arrojada sobre carbones al rojo vivo y revolcada en la ciudad de Catania, Sicilia (Italia). Además se dice que lanzó un gran grito de alegría al expirar, dando gracias a Dios.
Según cuentan el volcán Etna hizo erupción un año después de la muerte de la Santa en el 252 y los pobladores de Catania pidieron su intervención logrando detener la lava a las puertas de la ciudad. Desde entonces es patrona de Catania y de toda Sicilia y de los alrededores del volcán e invocada para prevenir los daños del fuego, rayos y volcanes. También se recurre a ella con los males de los pechos, partos difíciles y problemas con la lactancia. En general se la considera protectora de las mujeres. En el País Vasco se le atribuye una faceta sanadora.
Es la patrona de las enfermeras y fue meritoria de la palma del martirio con la que se suele representar.


Iconografía

Se la ha representado en el martirio, colgada cabeza abajo, con el verdugo armado de tenazas y retorciendo su seno. También sosteniendo ella misma unas tenazas en la mano y un ángel con sus pechos en una bandeja o ella misma portando una bandeja o plato con sus senos cortados. La escena de la curación por San Pedro también se ha representado.
A menudo se la representa como protectora contra el fuego, con lo que lleva una antorcha o bastón en llamas, o una vela, símbolo del poder contra el fuego. Pueden estar presentes también un cuerno de unicornio, símbolo de la virginidad o con la palma del martirio.


Celebraciones

La conmemoración de Santa Águeda tiene lugar el 5 de febrero, es una fiesta muy popular en muchos lugares de Castilla y León.
En Salamanca las asociaciones de mujeres reciben el bastón de mando en el ayuntamiento, celebran bailes en la Plaza Mayor y continúan la fiesta en restaurantes y locales de ocio de toda la ciudad.
En Zamora es toda una tradición, las águedas toman la ciudad y los pueblos para hacerse con el control en la provincia, los ayuntamientos les ceden los bastones de mando como señal de autoridad, se celebran alrededor de 7 días de fiesta donde se baila, se come, se vive la fiesta y honra a Santa Águeda. De las más famosas son las águedas de la capital de San José obrero y del barrio de San Lázaro, y refieriéndonos a los pueblos, La Hiniesta, Corrales, Algodre y Coreses son las más destacadas, siendo típicos los bailes regionales como los charros, las jotas y las canciones de panderetas entonadas por las propias águedas. En Coreres, por ejemplo, es típica la canción de las habas verdes y el petaco



    
San Pedro curando a Águeda, obra del  Caravaggista Giovanni Lanfranco, ca. 1614


En Zamarramala (Segovia) la fiesta de Santa Águeda está declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional. Los orígenes de la fiesta están relacionados con la conquista del Alcázar de Segovia que supuso una serie de privilegios para este pueblo y sus mujeres, a las que se concedió el privilegio de mandar una vez al año. Desde entonces se ha celebrado tradicionalmente esta fiesta que se inicia con la cesión del bastón de mando del ayuntamiento a las mujeres, que dedican el día a diversas celebraciones mientras encargan todas las actividades domésticas a sus maridos. A lo largo del tiempo celebraciones similares se han extendido por otras localidades segovianas, como a Martín Muñoz de la Dehesa.

También se celebra en Galápagos, donde los habitantes hacen una hoguera en su honor acompañados de bollos, que antiguamente eran caseros y los recogían por las casas, y vino dulce.

Digna de mención es la fiesta en honor a Santa Águeda que se celebra en Sorihuela del Guadalimar (Jaén) durante los días 3, 4 y 5 de febrero, precedida de una solemne novena (del 27 de enero al 4 de febrero). En esta localidad se venera una talla preciosa de la Santa, obra anónima del siglo XVI y junto a ésta, una reliquia auténtica (pequeño fragmento de cuero cabelludo).

En la Isla de Mallorca, se celebra su fiesta en el pueblo de Sancellas, al menos desde el siglo XV, por un voto que hicieron sus antepasados. La santa es venerada actualmente en una hermosa capilla del siglo XVIII, donde también se guarda un relicario.



En Zaragoza es tradición comer un dulce con forma de pecho de mujer, "reliquias de Santa Águeda" relleno de trufa y nata. En concreto, en la localidad de Escatrón celebran el día 5 de Febrero con una multitudinaria procesión en la que las jóvenes portan en sus cabezas los panes benditos que ofrecerán a la Santa. Al día siguiente se celebra el tradicional Baile de la Cinta ante el hermoso Busto de Santa Águeda además de la recitación de su vida y milagros por señoritas de la localidad ataviadas con el traje típico.

En Villalba del Alcor también se realiza un acto conmemorativo cada año en la primera semana de Febrero, en la que una imagen de la santa es trasladada desde su ermita en medio del campo hasta el pueblo, para celebrar su festividad en dia 5 de Febrero. Luego es retornada a su ermita donde permanece todo el año. Aunque no queda claro del todo, dicen las personas de la zona, que se construyó la ermita en medio de la nada, porque un pastor hace mucho tiempo encontro una imagen en miniatura de esta entre dos pueblos. Como no sabian a que pueblo llevarla, lo decidieron al estilo de la epoca. Pusieron en un carro con dos bueyes tiradores, la imagen encontrada y azuzaron las bestias. El dicho continua explicando que donde la comitiva se parase allí construirian su morada y coincidió en este pueblo.



 LA VISPERA DE SANTA AGUEDA EN EL PAIS VASCO 

En el País Vasco y Navarra es tradición durante la víspera de Santa Águeda la presencia de grupos corales en las calles de las villas y pueblos que entonan cánticos en honor a la santa, acompañando el ritmo con bastones o "makilak".






La víspera de la festividad de la santa, 5 de febrero, la costumbre marca que se salga en cuadrillas por la calles de los pueblos y ciudades, así como que se recorran los barrios de caseríos yendo de puerta en puerta cantando coplas a la santa y recogiendo dinero para diferentes causas. Se suelen acompañar de bastones y palos con los que se golpea el suelo rítmicamente.


Antiguamente eran jóvenes en edad de ir a realizar el servicio militar (los quintos) los que se agrupaban e iban de puerta en puerta recogiendo dinero o diferentes viandas para realizar una comida o merienda. En la actualidad son grupos de toda clase de edades, las escuelas y colegios suelen realizar sus salidas, que recogen dinero para diversas finalidades (también la de realizar una comida o cena).
El grupo coral va ataviado con unas varas o bastones con los que se golpea el suelo al ritmo de la copla. La temática de las coplas es diversa y recuerda a la santa pero también trata otra temática más "humana" para intentar recaudar lo máximo posible. En cada lugar suele tener sus letras y en algunos se acompañan con bertsolaris (improvisadores de versos) aunque se van generalizando las mismas. Se suele cantar en euskera y dice así:


Zorion, etxe hontako denoi! Oles egitera gatoz, aterik ate ohitura zaharra aurten berritzeko asmoz. Ez gaude oso aberats diruz, ezta ere oinetakoz. Baina eztarriz sano gabiltza, ta kanta nahi degu gogoz.
Santa Ageda bezpera degu Euskal Herriko eguna, etxe guztiak kantuz pozteko aukeratua deguna. Santa maitea gaur hartu degu gure bideko laguna. Haren laguntzaz bete gentzake egun hontako jarduna.

      LA TRADUCION SERIA:

¡Felicidad a todos los de esta casa!
venimos llamando,
de puerta en puerta como una vieja costumbre
con intención de renovarla este año.
No somos muy ricos en dinero,
ni en zapatos.
Pero andamos con la garganta sana,
y tenemos ganas de cantar.
Estamos en víspera de Santa Águeda
día de Euskal Herria,
El día que hemos elegido
para llenar las casa de alegría cantando.
Querida Santa hoy hemos cogido
a nuestro amigo del camino.
Con su ayuda podemos llenar
de esperanza este día.




 RITOS CARACTERISTICOS DEL DIA DE SANTA AGUEDA

Vamos a intentar describir algunos de los ritos característicos de este día, procurando no hacer demasiado monótona su enumeración. La costumbre de formar cofradías de mujeres casadas bajo la advocación de Santa Agueda encuentra su máxima expresión en la provincia de Zamora, donde éstas existen en casi todos los partidos judiciales salvo en Alcañices y la zona de Sanabria. Normalmente estas cofradías nombran alcaldesa de cofradía el día 3 de febrero festividad de San Blas. Después de la misa las mujeres en animados grupos recorren las calles del pueblo, vestidas con sus trajes regionales, cantando y bailando al son de la gaita, tamboril, dulzaina y pandereta; después del refresco en casa de las mayordomas se celebra el baile público en la plaza del pueblo, al que sólo pueden salir las casadas o viudas, nunca las solteras y menos aún los mozos.

En algunas localidades y hasta hace pocos años la seriedad era tal en este aspecto que el baile era inaugurado por la alcaldesa y el señor cura párroco del lugar. El modo de allegar fondos para la merienda es tan variado como el ingenio de las mujeres del lugar sea capaz de inventar. Vestidas como antiguos militares y con sables piden «la miaja»; en otros lugares matan el gallo al estilo de como en muchos pueblos de Castilla la Vieja se hace por otras fiestas. Otra modalidad es la de «bailar el puchero» como lo hacen en Adrada de Haza (Burgos) las mozas; salen la mañana del 5 de febrero en grupos que van parando a la puerta de las casadas, algunas llaman afuera a la mujer que aparece en el portal mientras otras se introducen en la cocina sigilosamente para sacar el puchero a la calle; una vez puesto en medio del corro bailan en su derredor al son de tapaderas, almireces, sartenes y demás instrumentos improvisados. Así bailan el puchero hasta que la pobre mujer paga con dinero o especies el precio que a la mocedad le parece justo .

Las mujeres embroman a los hombres con todo tipo de picardías: tirándoles serrín a puñados a modo de confetis; otras veces les roban las prendas de vestir, con preferencia la boina o el pañuelo, para cobrarles después por su rescate; durante el baile son ellas las que sacan a bailar, lo cual da pie para que se produzcan situaciones de ridículo; normalmente sacan a bailar al mozo que lo hizo con ellas el día de San Blas siendo señal de desprecio por su parte si no lo hacen así.

La Prof. Nieves de Hoyos afirmaba en 1951 que la fiesta del mando de las mujeres en la provincia de Salamanca estaba por esas fechas en plena decadencia; pero afirma que «sabemos por Ventura Ruiz Aguilera -en Las mujeres españolas, portuguesas y americanas, Barcelona 1874- que en el último tercio del pasado siglo, en la propia capital las mujeres en este día se cubrían con un sombrero gacho de hombre, tocaban a misa, fumaban y en el baile daban la derecha al hombre». Afirma también dicha autora que en Sequeros (Sierra de Gata) no se celebraba elección de alcaldesa, sino que la propia mujer del alcalde era la que tomando la vara de mando asumía éste en el lugar en compañía de las esposas de los concejales. Hoy algunos estudios sobre el tema han venido a llenar el vacío que sobre esta fiesta existía en la provincia de Salamanca .

La provincia de Avila no se diferencia mucho de sus vecinas en la forma de agasajar a la Santa. En el pueblo de Casasola la cofradía de Santa Agueda está formada por mujeres casadas, viudas y solteras; la dirigen cuatro cargos, que son: Alcaldesa, Regidora, Mayordoma y AIguacila; de ellos los de Alcaldesa y Mayordoma no pueden ser ejercidos por mozas. Los cargos se traspasan de un año a otro por sus poseedoras y, naturalmente, nunca son rechazados por las agraciadas. El Ayuntamiento así formado se viste sus mejores galas el día 5 de febrero y marcha a la iglesia, donde ofrece durante el Ofertorio y besa la paz que el sacerdote les ofrece; la Alcaldesa: como atributo de su poder porta la vara de mando adornada con algunas cintas de color negro.

El deber de la Mayordoma, como ocurre en otras localidades, consiste en atender durante todo el año el altar de la Santa. Todas las vecinas del pueblo pertenecen a la cofradía a cambio de una pequeña ayuda para costear el convite que tras la misa se organiza en el Ayuntamiento, convite que es distribuido por la AIguacila. Después del convite el baile que se celebra en la plaza y que continuará a la tarde; la música de flauta y tamboril resulta demasiado cara para esta fiesta, por ello usan las mujeres, al igual que hemos visto en otros lugares, tapaderas de cocina, almireces, panderetas  y unos guijarros alargados al modo de las «tejoletas» con los que, colocados entre los dedos, marcan el compás de la música . La tarea de la Regidora consiste en organizar las misas de difunto que las cofrades aplican a sus hermanas fallecidas así como de las ayudas a las que se encuentran en enfermedad.

En algunos lugares alargan la fiesta durante uno o dos días más, pues como reza el adagio tan español «No hay Santo sin Octava". A estos días se les da el nombre de Santa Aguedilla o Aguedita.

La provincia de Segovia es una de las de más abolengo folklórico en esta celebración, pues no sólo el archiconocido pueblo de Zamarramala celebra esta festividad nombrando Ayuntamiento, también lo hacen muchos más como Abades, Hontanares, Huertas, Valverde, Santa García o Madrona, entre otros. Por ser Zamarramala tan conocido por su fiesta no podemos dejar pasar esta ocasión para hacer siquiera una mención rápida a la fiesta en este lugar, inmediatamente cercano a la capital, Segovia, de la que en tiempos fue un arrabal. Con la llegada del día la dulzaina y el tamboril anuncian a los dos primeros Alcaldes que ha llegado el día de Santa Agueda; parece que en tiempos más antiguos eran las esposas de estos dos cargos las que suplían a sus esposos en el mando , pero en la actualidad estos puestos son ocupados por elección que realiza la Hermandad y que se verifica todos los años. Seis son los cargos a elegir: Alcaldesa, Regidora, Síndica, Procuradora, Personera y Alguacilas. Todas las mujeres casadas o viudas del pueblo pueden pertenecer a dicha Hermandad. Las Alcaldesas, vestidas con el característico traje «zamarriego» reciben la vara de la justicia y con ella la autoridad sobre los hombres del lugar, autoridad que es efectiva a a hora de resolver pleitos, como riñas entre mozos.

En cuanto al traje que ha hecho famosas a las alcaldesas de Zamarramala se compone de un manteo de paño rojo segoviano adornado con franjas de terciopelo negro y pasamanerías y azabaches, todo ello sobre otros cinco o seis manteos menos lujosos. La armilla de seda negra o terciopelo y mangas muy ceñidas por botones de filigrana; el mandil es negro bordado en seda y azabache. El tocado, que es lo más característico del conjunto, está constituido por una mantellina blanca de encaje que cae majestuosamente sobre los hombros, cerrándose delante sobre el jubón. En la cabeza y ciñendo la mantilla una breve mitra rematada en una gran borla y a la que llaman "montera»; lleva a ambos lados seis botones gruesos de plata, a los que llaman «apóstoles», y delante en la parte de la frente alguna pedrería .

Llegada la hora de ir a misa las alcaldesas salen de casa precedidas y anunciadas por la dulzaina y el tamboril; en la iglesia ocupan el banco de la justicia y desde allí escucharán cómo el cura anuncia oficialmente al nuevo Ayuntamiento. A la salida de la Misa Mayor piden limosna para la Santa colocadas a ambos lados de la puerta del templo, así hasta que toda la concurrencia ha abandonado la iglesia; entonces marchan a casa con igual acompañamiento con que salieron de ella.

A la tarde la llegada de la Alcaldesa Mayor marca el comienzo del baile exclusivamente femenino y en el que participan todas las mujeres del pueblo que estén en condiciones de bailar, sin distinción de edad, basta con ser casada ; los hombres permanecen marginados de esta distracción, pues si alguno intenta entrar a formar parte del baile al punto será violentamente expulsado a base de pinchazos y pescozones. Al día siguiente, «Santa Aguedilla», se relaja la norma de modo que todos pueden formar parte del baile.

Es característico del primer día de fiesta en este pueblo el famoso baile del «Rosco»; se organiza el dicho baile por la tarde a una señal de la Alcaldesa Mayor y en él toman parte los hombres, primero los solteros y luego los casados. El «Rosco» es un bollo con huevos que se coloca sobre una mesa y a su alrededor bailan las parejas, de las cuales será la ganadora la que a juicio de un jurado compuesto por dos hombres y dos mujeres ejecute mejor el baile. Los ganadores comen del «Rosco» y después la siguiente pareja agraciada, así hasta que e] bollo se acaba.

La provincia de Guadalajara también celebra la fiesta con el mando de las casadas  así por ejemplo en la localidad de Iriepal, donde existe cofradía de casadas. En otras localidades la fiesta pierde su carácter de mando pasando a ser tan sólo una fiesta de descanso y asueto para las mujeres mientras los hombres marchan a sus tareas de todos los días. Para comenzar su fiesta empiezan las mujeres por tocar ellas las campanas a vísperas y después tres portadoras de la imagen de la Santa, las «Santaaguederas», nombradas por las del año anterior, recorren las casas pidiendo limosna, si bien tampoco es raro encontrar aquí casos de allegada de fondos secuestrando prendas de vestir a los mozos, cobrándoles luego por su rescate. Todo lo dicho en las últimas líneas con respecto a la provincia de Guadalajara puede aplicarse con muy ligeras variaciones a la de Soria.

En cuanto a la provincia de Toledo la fiesta está tan atenuada que en la mayoría de los pueblos sólo se celebra Santa Agueda con una sencilla romería.

Las prácticas supersticiosas en torno a esta festividad están bastante extendidas. Así, la de hacer hogueras las mujeres embarazadas el día de la Santa con el fin de conseguir un buen parto. O la más curiosa aún, de subir a torre de la iglesia para a la luz de las hogueras, encendidas esa noche en los campanarios predecir las tormentas del verano siguiente; es ésta costumbre arraigada en Navarra. En otros lugares de la Ribera del Aragón las mujeres subían a tocar las campanas en la mañana del 5 de febrero y después arrojaban por las ventanas las peinetas y horquillas, despeinándose a propio intento.

Al parecer en el País Vasco las mujeres durante este día no podían hacer trabajos caseros como lavar o cocer en el horno, al modo de las prohibiciones laborales en día de precepto que marca la Iglesia, y a este respecto corren leyendas o supersticiones como la que recoge el Padre Azkúe y que cuenta la historia de una mujer que fue castigada por Santa Agueda con la quema de su casa por atreverse a hacer la colada el día de su fiesta.

Por último citaremos el caso curioso del pueblo de Morón, en Guadalajara, donde son los mozos los que ese día celebran su fiesta.

Y hasta aquí este pequeño recorrido por la geografía española en busca de la fiesta de Santa Agueda, recorrido que sin duda ha quedado abierto para nuevas interpretaciones y estudios.

 

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